Personas y libros
Las personas son como los libros;
que más da si el formato es grande, pequeño, alargado, ancho, extenso o breve.
Tampoco importa mucho si es bonito por fuera, si tiene muchas o pocas letras, ni si quiera importa tanto el resumen, porque no importa lo que lo resume sino lo que es en su totalidad.
Lo importante de los libros y de las personas es lo que hay dentro.
Digamos entonces que a las personas habría que tratarlas como a los libros:
hay que dedicarles tiempo y dedicación sin prisa alguna,
prestarle mucha atención para no perdernos ningún detalle,
sobre todo en cada palabra que se dice, porque cada palabra que se diga nos ayudará a comprenderlo mejor.
Y por último, pero no por ello menos importante, decir que hay que leerlas de principio a fin, porque esto es fundamental para conocer la historia que nos cuenta, y sobre todo, para juzgarla.
que más da si el formato es grande, pequeño, alargado, ancho, extenso o breve.
Tampoco importa mucho si es bonito por fuera, si tiene muchas o pocas letras, ni si quiera importa tanto el resumen, porque no importa lo que lo resume sino lo que es en su totalidad.
Lo importante de los libros y de las personas es lo que hay dentro.
Digamos entonces que a las personas habría que tratarlas como a los libros:
hay que dedicarles tiempo y dedicación sin prisa alguna,
prestarle mucha atención para no perdernos ningún detalle,
sobre todo en cada palabra que se dice, porque cada palabra que se diga nos ayudará a comprenderlo mejor.
Y por último, pero no por ello menos importante, decir que hay que leerlas de principio a fin, porque esto es fundamental para conocer la historia que nos cuenta, y sobre todo, para juzgarla.
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